Corrientes, jueves 28 de mayo de 2020

Opinión Corrientes

Al carro de la cultura correntina le faltaba la rueda de la ciencia, por José Miguel Bonet

22-05-2020
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*Al carro de la cultura española le falta la rueda de la ciencia, sentenció en su día Santiago Ramón y Cajal. Por fortuna, esta realidad histórica deja actualmente paso a otra de signo contrario con la creación de la dirección de tecnología médica y medicamentos en Corrientes.

Debemos apuntar alto y trabajar para lograr ser una potencia científica, con equipos de investigadores con proyectos de trabajo puntero y una dotación para financiarlos.

Estas constataciones podrían llevarnos a pensar que hemos arribado a buen puerto; en el ámbito de la ciencia, como en tantos otros, no se suele llegar a una meta definitiva: siempre hay nuevos desafíos que afrontar, nuevos peldaños que subir, nuevos horizontes a los que acercarse. Ahora que la investigación empieza a ser en Corrientes sinónimo de excelencia, es preciso desarrollar las herramientas necesarias para dar el siguiente paso, que es convertir el nuevo conocimiento, tan trabajosamente labrado, en un producto capaz de crear riqueza. En nuestros días, los científicos deben lograr que a partir de sus investigaciones patenten un producto con potencia. La primera es vender la licencia de su creación y lograr todo lo relativo a su desarrollo, distribución y comercialización. La segunda es convertirse en empresarios y encargarse por su cuenta y riesgo de la explotación del nuevo producto, para ello deberían hallar siempre la franca colaboración de la Administración pública, tanto en términos de asesoría como de eliminación de trabas o incompatibilidades para que el carro de la ciencia Correntina cuente con tres ruedas –las de su existencia, su cantidad y su calidad y una cuarta: la que le ayude a generar productos y rentas. Y, de paso, le dé al carro científico una buena velocidad de crucero.

Para ello debemos ir mucho más allá, situar a la ciencia en la agenda política de Corrientes, sentando los cimientos de la investigación, así como su financiación, organización y coordinación con el estado.

La política científica, uno de los grandes descubrimientos institucionales de los Estados modernos, es parte esencial de la política general, tan importante como la económica, la educativa, la internacional o de defensa. Es importante la atención del Gobierno y de las fuerzas políticas y económicas a esta realidad. Sería una torpe visión del futuro postergar los aspectos creativos de la investigación a un pragmatismo a corto plazo propio de una sociedad de tipo colonial. Por dignidad intelectual, por el prestigio y por responsabilidad hacia generaciones venideras, la ciencia debe ocupar un lugar de prioridad en la agenda la política e ir pensando en una ley provincial, la Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación.

*desde Mburucuya