Corrientes, jueves 28 de mayo de 2020

Política Corrientes
CONTENCIÓN Y PROTECCIÓN

Salud mental: presentan proyecto para crear programa de contención en situaciones epidemiológicas extremas

21-05-2020
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La autora del proyecto es la diputada Albana Rotela.  

En el artículo 1º de la iniciativa de ley dispone la creación un “Programa de Contención y Protección de la Salud Mental en Situaciones Epidemiológicas Extraordinarias”, que dispongan el aislamiento social obligatorio en todo el territorio de la Provincia de Corrientes. En su artículo 2°, define que será su objeto la contención y protección de la salud mental de los grupos vulnerables de la población ante brotes endémicos o epidémicos extraordinarios que dispongan el aislamiento social obligatorio.

En su artículo 3°, señala que entiende por grupos vulnerables: Niños, Niñas y Adolescentes; adultos Mayores; según antecedentes de enfermedades físicas y/o psíquicas: personas con discapacidad, con enfermedades crónicas, enfermos psiquiátricos de larga evolución y trastornos psiquiátricos anteriores; según las condiciones económicas y sociales: grupos de pobreza, de escasos recursos y con limitado acceso a los servicios sociales y de salud; según antecedentes de eventos traumáticos: grupos poblacionales que han sido víctimas de violencia en todas sus formas; miembros de los equipos institucionales en condiciones de trabajo durante situaciones de pandemias, catástrofes o brotes epidémicos.

En su artículo 4°, establece como autoridad de aplicación al Ministerio de Salud Pública de la Provincia quien ejecutará los lineamientos para la aplicación del Programa.

En su artículo 5°, determina que serán sus funciones: Abordaje profesional a fin de identificar manifestaciones psicopatológicas, como sufrimiento intenso por tiempo prolongado, conducta suicida, afectación del funcionamiento social y cotidiano; identificación de episodios depresivos, reacciones de estrés agudo, manifestaciones de estrés post-traumático; abordaje y contención de casos de incremento de conductas violentas, consumo excesivo de alcohol y otras sustancias adictivas; atención priorizada a grupos de mayor riesgo; comunicación, sensibilización e información sobre el riesgo a la población, sobre lo que está ocurriendo, que se está llevando a cabo y que deben hacer las personas; localizar y capacitar a personal competente en Salud Mental; protección preventiva a grupos vulnerables; organización de los servicios de salud mental a través de la formación de equipos móviles, unidades de intervención en crisis y servicios de enlace con hospitales; coordinación inter-institucional a través de redes de trabajo; transmitir a las personas, seguridad, sosiego, apoyo y ánimo; ayudar en la adaptación a cambios en los patrones habituales de vida, restricciones de movimientos, disminución en los contactos físicos, cierre temporal de escuelas;
contribuir al control de la desorganización social; buscar estrategias de comunicación social que favorezcan a la recuperación de la población; capacitación continua de los equipos que trabajan en la recuperación mental individual y grupal a personas y familias que fueron afectadas como parte de un Plan de recuperación psicosocial de mediano plazo como mínimo de seis meses; atención de salud mental a los equipos de respuesta que ayudaron en la emergencia.

En su artículo 6°, indica que para atención debe distinguir cuatro grupos de personas: Las personas enfermas; las personas que padecieron la enfermedad y sobrevivieron; las personas que no están enfermas, pero pueden potencialmente enfermar y pueden haber experimentado pérdidas importantes como fallecidos dentro de su grupo familiar, amigos o conocidos; los miembros de los equipos institucionales que trabajan en la emergencia. En su artículo 7°, ordena que la autoridad de aplicación debe propender a ampliar los medios que posibilitan dar respuesta a la emergencia sanitaria, en forma telefónica, vía WhatsApp, chat on-line, sistemas de telemedicina u otras plataformas de telecomunicación realizando primeros auxilios psicológicos y/o contención psicológica.

En su artículo 8°, indica que los operadores cargo de la asistencia telefónica deben brindar un servicio de acuerdo a las pautas de los siguientes lineamientos: solicitar información básica de la persona que realice la consulta: nombre, DNI, género domicilio, composición del grupo familiar; solicitar el número telefónico del cual se está comunicando, en caso de que la comunicación se corte y poder restablecerla, si es necesario, por que la persona que llamo puede estar atravesando una etapa de crisis; evaluar el motivo de la consulta por la cual la persona solicita la atención telefónica; identificar a la población que solicita la contención y atención telefónica trátese de: Persona con sospecha o diagnóstico confirmado de la enfermedad pandémica o brote epidémico; personas en aislamiento por contacto estrecho con personas infectadas; personas en aislamiento preventivo; personas de grupos de riesgo que padecen afecciones como diabetes, cardiopatías o enfermedades pulmonares y personas mayores de 60 años; adultos mayores; niños, niñas y adolescentes, personas con trastornos mentales; personas con problemas de consumo de sustancias o alcohol; personas discapacitadas, personas en situaciones de violencia intrafamiliar o de género cuidador o familiar de personas con diagnostico en salud mental; trabajadores en situaciones de pandemias, catástrofes o brotes epidémicos, identificar si la persona tiene antecedente o actual tratamiento de salud mental, si consume medicación psicofarmacológica o si manifiesta situación de urgencia en salud mental; brindar apoyo, medidas de cuidado y preventivas sin fomentar discriminación ni estigmatización.

En su artículo 9°, sobre orientación e información, dispone que el operador debe orientar y brindar información oficial actualizada a cerca de los síntomas de la enfermedad y de las recomendaciones generales para toda la población, si lo considera oportuno o es solicitado por la persona que se comunica.

En su artículo 10, sobre asistencias, indica que las ayudas psicológicas y/o contención psicológica a través de las siguientes pautas: Permitir el desahogo emocional y luego brindar respuestas; evitar confrontar con la persona en crisis o angustiada ya que el enojo u hostilidad forman parte de las reacciones esperables ante una emergencia; transmitir seguridad a través de mensajes claros y con lenguaje sencillo; resaltar el carácter transitorio de la situación y responder solamente lo que se pregunta; evaluar indicadores de respuestas no saludables, como discurso incoherente, desordenado, aceleración en el habla que manifieste ansiedad y desborde que requieren indicación de consulta a un especialista en salud mental.

Por último, en su artículo N° 11, corre costas para los gastos que demande su cumplimiento a las partidas correspondientes del Presupuesto General de la Provincia.

En la faz argumental del proyecto, la diputada argumenta que para la pandemia de Covid-19 "no existen diferencias étnicas, religiosas, sociales, raciales, de nacionalidad, etc.", es decir, "afecta a todos por igual".

Rotela puntualiza sobre la enfermedad infecciosa causada por el virus SARS-CoV-2., no obstante, también advierte que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya alertó que el mundo enfrentará otra pandemia de influenza, "aunque no se sabe cuándo llegará ni qué tan grave será" y que, en ese contexto, lanzó un programa de aquí a 2030 con el objetivo de que los países estén preparados ante esa eventual situación, además de prevenir brotes estacionales y controlar la transmisión de animales a humanos.

"A menudo subestimada en el imaginario popular (donde frecuentemente se la asocia a un resfrío fuerte), la gripe es una “grave amenaza para la salud mundial”, subraya la OMS. Cada año se registran a nivel global 1.000 millones de casos, de los cuales entre tres y cinco millones son graves y hasta 650.000 personas mueren por causas respiratorias relacionadas con el virus", sostiene la legisladora.

"Desde la perspectiva de la salud mental, una epidemia de gran magnitud implica una perturbación psicosocial que puede exceder la capacidad de manejo de la población afectada. Puede considerarse, incluso, que toda la población sufre tensiones y angustias en mayor o menor medida. Así es que se estima un incremento de la incidencia de trastornos psíquicos, entre una tercera parte y la mitad de la población expuesta podrá sufrir alguna manifestación psicopatológica, de acuerdo a la magnitud del evento y el grado de vulnerabilidad", indica.