Corrientes, martes 22 de septiembre de 2020

Cultura Corrientes
ENTREVISTA CON MOMARANDU.COM

Diego Gutierrez: “El chamamé es una puerta de acceso al universo”

28-01-2020
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Foto: Diego Gutierrez en el Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María, días antes de pasar por Corrientes hacia Paraguay. 

(Por Facundo Sagardoy para momarandu.com) “Cuando pulso mi instrumento me doy cuenta tengo el universo en mi regazo”, dice entrevistado a momarandu.com el bandoneonista Diego Gutiérrez y comparte la perspectiva que adopta en torno al paisaje el crecimiento de su obra musical.

 A días de lanzar un tema inédito con un nuevo video musical y con “Sagua`a” su tercer disco en circulación, el bandoneonista Diego Gutiérrez volvió a Corrientes para compartir con los maestros del arte folclórico del litoral en la 30º Fiesta Nacional del Chamamé, 16º del Mercosur, que se vivió del 17 al 26 de enero en el Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola.

La Fiesta Nacional, este año, reunió a más de cien mil personas durante nueve lunas por las que pasaron los más grandes maestros en las artes folclóricas que llevan dentro al espíritu del chamamé.

Allí mismo, momarandu.com habló con Diego Gutiérrez sobre el crecimiento de su obra musical, sobre la perspectiva que adopta su composición y sobre la singularidad que envuelve a la actualidad de la expresión chamamecera.

-MOMARANDU.COM: 2019 fue un año muy importante: Llegó “Sagua`a”, abriste un ciclo en Buenos Aires, te fortaleciste como difusor de chamamé...
-DIEGO GUTIÉRREZ: Sí. Uno, a veces, yo soy de pensar, y de replantearse en qué parte de mi carrera estaré, si estaré en la primera parte, en el medio, en el final, y realmente, creo que al ir viviendo, ir pasando los días, me fui dando cuenta de que es demasiado grande todo esto... es demasiado grande el género del chamamé. Recién pensaba: 2020, año del tema ñanderekó, y uno no encuentra palabras para definirlo, además de esa.

Diego dice a momarandu.com que cuando toca en los teatros de Buenos Aires el público ya no piensa en el origen de las composiciones que toca, que sólo piensa que en que el chamamé es también su música.

“Cierta vez, tocando en un teatro de Buenos Aires, viene a verme una señora y dice que viene en el barrio de San Telmo. Es una señora que nunca había asistido a verme en un recital, aún así, me dice: esto es nuestro, esto es primo o hermano del tango”, cuenta Gutierrez.

“Siempre me encuentro con eso, con quienes sienten esto como propio”, subraya.

CHAMAMÉ SIN FRONTERAS DE ESPACIO O TIEMPO

-M.: ¿Crees que, en sí, el chamamé, lleva consigo una misión respecto a cómo el mundo contemporáneo vive el arte folclórico?
-DIEGO GUTIÉRREZ: Creo que la misión, nuestra misión, más allá de componer, y de interpretar obras, es difundir y acercar a la mayor parte del mundo. Creo que esa es la misión, por lo menos la mía.

El chamamé “todos los días, me sorprende; me sorprende el género, porque me encuentro con situaciones, situaciones peculiares. Veo gente que viene del norte, de Paraguay, por ejemplo, a ver nuestra Fiesta, y gente de acá, de la ciudad de Corrientes, que no dimensiona eso”, indica.

CHAMAMÉ, UNA PUERTA HACIA EL UNIVERSO

Diego también comparte con momarandu.com que aunque el siempre amó la música del litoral, interpretar instrumentos tan esenciales en el chamamé como lo son el bandoneón y el acordeón cambió su vida.

-M.: Dice Dimotta, nieto de Abelardo: el acordeón y quizás del bandoneón, es un color primario en la composición del
Chamamé. Además dice que aprendió a tocar por haber escuchado mucho chamamé, pero que, aún así, sólo el acordeón le enseñó a sentir su mordedura. ¿Qué te enseña y qué mostrás con tu instrumento?

-DIEGO GUTIERREZ: Hoy día yo me dedico más al bandoneón. Hace mucho tiempo, cuando había ganado un reality, allá por 2011, que se llamó Talento Argentino, lo supe: cuando pulso mi instrumento me doy cuenta de que tengo el universo en mi regazo. ¿Qué quiero decir con eso? Que tenía la llave de todas las puertas de todos los lugares a los que quería llegar en mi vida en ese mismo instrumento.

Diego dice que gracias al acordeón ha podido conocer lugares, conocer artistas, hacer amigos, crear miles de relaciones, públicas y hasta amorosas”.

“Siempre imaginé al instrumento y al chamamé, como una puerta”, comparte Gutierrez.

-M.: ¿Una puerta hacia dónde?
-DIEGO GUTIERREZ: Esta es una puerta de acceso al universo y al mundo.

-M.: ¿Y con respecto a Dimotta?
-DIEGO GUTIERREZ: Es cierto lo que dice este artista entrerriano: uno aprende. Roque Librado González también decía: "uno aprende a masticar el sonido". En eso, aprende a experimentar con eso, es algo tangible, porque cuando se suelta el aire, se transforma en sonido, que no es mío, es de todos. Esa es una sensación rarísima, la que sentimos los músicos, pero bueno. De eso de trata, de ir experimentando.

Diego Gutiérrez lanzó su primer disco “Abrazando a mi país” en 2012, luego de que sus melodías, aún sin grabar, sensibles interpretaciones de temas clásicos de autores fundamentales para la cultura nacional de Argentina, fueran oídas por todo el país a partir de una serie de ejecuciones en vivo que ofreció en un reality show.

Su aparición en escena, coincidía con la proximidad del centenario de los grandes maestros del arte chamamecero.

Su segundo disco se tituló "Despegando" y fue lanzado en 2016.

En él, pueden oírse catorce distinguidas canciones, algunas de ellas ejecutadas acompañado por brillantes artistas contemporáneos a su propia carrera: Dulce Miel, Delicado/Tico Tico, Querido Itá Ibaté, Esperando en Corrientes, Popurrí Internacional (Medley) Mercedita, Era en Noviembre, Por un Besito (Feat. Los Alonsitos), Yo Estaré (Feat. Susy De Pompert), Al Estilo de Papá (Feat. Luiz Carlos Borges), El Tero/La Rueda, A la vida Hay que ponerle palmas, y El Hombre que fui contigo.

El tercero, "Sagua`a" fue presentado en 2019.

CHAMAMÉ, REFLEJO FIEL DEL PAISAJE Y DE SU GENTE

Este año, 2020, encuentra a Gutiérrez con un nuevo video musical en circulación: "Mitaí costero", un retrato de una obra inédita compuesta por él mismo sobre versos escritos por Carlos Campodónico.

En él, Gutiérrez y Campodónico llevan a cabo un homenaje a los niños y familias que viven en parajes junto al río en todo el mundo.



-M.: Hay una perspectiva en tu composición de chamamé que se aferra fuertemente al paisaje, al hecho de habitar Corrientes, una forma de habitar particular del que brota naturalmente chamamé. ¿Qué opinás de eso?
-DIEGO GUTIÉRREZ: Es así. Particularmente, uno escucha chamamé y suena a agua. Estos paisajes de acá, de la mesopotamia, no sé si de todo el litoral, pero sí de Entre Ríos, Corrientes, parte de Formosa, Chaco, hay mucha agua, y yo creo que el chamamé tiene que ver con eso, con el agua. Siempre lo sostengo. Corrientes está rodeada de ríos, también Entre Ríos, y en ambas provincias el chamamé es muy importante.

Gutiérrez también dice que “cuando uno busca desmenuzar al chamamé” se da cuenta de que “los correntinos son dueños del paisaje”, y que no sabe si “la industria chamamecera” algún día entenderá bien ese punto .

-M.: ¿Qué crees que esa sensación produce en los correntinos?
-DIEGO GUTIERREZ: Esta provincia tiene quinientos años y los cuatro referentes más grandes del chamamé nacieron en esta provincia. Luego, podemos encontrar, obviamente en el Chaco, en Formosa, en Misiones, grandes referentes, pero esto viene de una concepción mucho más antigua, que tiene que ver con lo jesuítico, con lo guaraní, y si hablamos de jesuitas y de guaraníes, se puede encontrar en cada lugar del interior de Corrientes.

-M.: Algunos compositores de Corrientes dicen que el chamamé es sonido de naturaleza y sin más ¿Y vos?
-DIEGO GUTIÉRREZ: Sí .Todo el mundo sabe que el chamamé no tiene fronteras, políticas, ni de ningún otro tipo. Para ser chamamecero, sólo hay que nacer en el planeta tierra. Uno puede encontrar chamameceros en Brasil, en cualquier parte de la Argentina, yo también fui a tocar a Bolivia, a Villa Monte, y encontré en un festival que había un grupo que se llamaba "Los chamameceros". Yo nunca me hubiera imaginado que en ese lugar había un grupo que tocaba chamamé, con su estilo, pero al que llamaba chamamé.

“Creo que ni siquiera la gente de acá del litoral se imagina hasta donde llega el chamamé... eso me sorprende todos los días”, subraya.


Video: León Herido. Diego Gutiérrez y Carlos Campodónico.

-M.: Antes de terminar, nuestras felicitaciones por haber aportado a la proyección de Máximo Benítez, una gran voz joven. ¿Qué mensaje podemos dejar esta vez a la Nación Chamamecera?
-DIEGO GUTIERREZ: El mensaje que puedo dar es de unión, de mucha unión de mucha fuerza, de aportar al género, siempre. Aportar al género es lo mejor. Hay que sacar del medio todo tipo de diferencias entre artistas, eso está muy bueno. Juntarse y arremangarse, como dice Julián Zini, es muy importante. Yo creo que, ahora, las generaciones que se vienen tienen una gran responsabilidad. Me incluyo, también. Debemos ser una especie de puente entre las dos primeras generaciones y las que se vienen. Estoy muy feliz, y siento muy fuerte al chamamé. En sí mismo, no hace falta que el chamamé se defienda, porque así se defiende solo. Estoy muy a gusto con lo que está pasando. Este es un género diverso, que al ser diverso en sus estilos también genera controversia, y eso es parte de su evolución.