Corrientes, martes 22 de septiembre de 2020

Cultura Corrientes
EL MAESTRO DE LA GUITARRA PAMPEANA CON MOMARANDU.COM

Lucio Yanel: "El chamamé es el alma del pueblo manifestándose"

28-01-2020
COMPARTIR     
(Por Facundo Sagardoy para momarandu.com) "El chamamé me pertenece de manera natural y yo pertenezco al chamamé. El chamamé es el alma del pueblo manifestándose. El chamamé es el alma del campo", dice Federico Nelson Giles, “Lucio Yanel”, maestro de la guitarra pampeana, entrevistado por momarandu.com en la 30º Fiesta Nacional del Chamamé, 16 del Mercosur en el Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola de Corrientes.

Inabarcable, intrigante, misterioso, entre arpegios y rasgueos, un punteado tras otro, pentagrama tras pentagrama, canción sobre canción, como dijera el poeta Francisco Madariaga, "subtropical melancólico con boca de serpiente" que "canta en el embarazo de los ríos", el litoral sudamericano emerge entre sus manos su naturaleza, nativo.

Su obra, un vértigo, una aventura, un pantanal caudaloso desbordante, habitado por la diversidad de la vida, que se aprieta en "el viejito de allá arriba" que, como él mismo dice, le "inspira" un chamamé infinito, una experiencia trascendental y a la vez mundana, un patrimonio inobjetablemente maravilloso que borró con su luz las fronteras más profundas.

Maestro de la guitarra de las pampas, de las pampas litoraleñas de América del Sur, las pampas de los maestros de los miles de cantos, las pampas de las aves amazónicas, de las pampas costeras de los reptiles prehistóricos, las pampas dulces de los grandes felinos salvajes, las pampas verdes de bosques y selvas milenarias, de frutas exuberantes, las pampas del pueblo ancestral imbatible, las pampas del guaraní: Lucio Yanel.

Momarandu.com hablo con él, maestro correntino consagrado y celebrado maestro de maestros en Brasil, sobre su arte y sobre el origen campesino del arte folclórico chamamecero, en la 30º Fiesta nacional del Chamamé, 16º del Mercosur.

MOMARANDU.COM: Bienvenido maestro. ¿Cómo se siente hoy al volver a su tierra en esta Fiesta tan importante para los chamameceros?
-LUCIO YANEL: Uno llega con la expectativa de siempre, con el corazón colocado, a disposición de recibir tanto cariño que me es brindado en mi tierra y, felizmente en los lugares donde yo presento mi arte, y bueno... traemos la musicalidad que es nuestra, que es lo que yo hago por el mundo. Yo vivo en el Brasil hace más de cuarenta años, pero siempre hice folclore argentino, dando siempre un costado mayor para el chamamé. Así que vuelvo aquí con esa expectativa, como todos los años. Entregarme para ver y corresponder el cariño que me brindaron siempre.

Federico Nelson Giles, "Lucio Yanel" nació el 2 de mayo de 1946, en Corrientes. Es hijo de Ventura Giles y María Rabenau de Giles. Yanel, es uno hoy uno de los más grandes solistas intérpretes de la música folcórica del litoral sudamericano .

Su obra puede oírse en los discos "La Del Sentimiento" -1983-, "Guitarra Pampeana" -1987-, "Aunque Vengan Degollando" -1997-, "Acuarela del Sur" -2003-, "Misterios del Chamamé" -2009-, "Dois Tempos", -2000-, por el que fue premiado con el Prêmio Açorianos como Mejor Instrumentista Regional y Mejor disco de música instrumental, y Guaranias -2016- -2016-.

-M.: Algunos maestros que ya se han presentado, nos dicen al bajar del escenario: él chamamé no tiene límites. Frente a ellos, màs de diez mil personas, en su gran mayoría jóvenes, aplaude cada noche. Nos dice el nieto de Abelardo Dimotta, Ricardo Dimotta: el chamamé es un cuadro en el que cada instrumento es un color. Ud. ¿Cómo lo define?
-LUCIO YANEL: Tengo una definición. Pero yo no tengo una definición para el chamamé. Para mí, el chamamé hace parte de mi cuna, hace parte. Yo nací chamamecero, viví chamamecero, y continúo chamamecero hasta la muerte, porque eso es lo que he vivido desde chico. El chamamé me pertenece de manera natural y yo pertenezco al chamamé. Ahora, yo hago un tipo de trabajo que es un trabajo un poco difícil; y es cierto: la guitarra solista dentro del chamamé. Todo el mundo o, la mayoría de las personas que interpretan chamamé, lo hacen a través de instrumentos de tecla: bandoneón, acordeón, o grandes grupos orquestales, todos muy bonitos, muy lindos y altamente preparados. Lo mío es una pelea medio solitaria, y digo pelea porque, realmente, no es fácil, vos, pararte delante de veinte mil personas y entrar con una guitarra solista después de un grupo, tocando con todo aquel cuerpo. Entonces, yo lo veo como un pasaporte para comunicarme, para entregarle mi alma a mi querido pueblo y a todos los pueblos a los que yo voy. El chamamé es un sentimiento, yo lo pongo y lo expreso de la manera que puedo.

CHAMAMÉ, UN SENTIMIENTO DE PUEBLO

La rapidez y la fuerza con que Yanel, sumergido en la humildad de la interpretación solista, se despliega en la guitarra, una muestra precisa del espíritu que lo envuelve, ha creado un contraste estético sin igual para la composición del folclore que se extiende sobre el sur de Brasil, de Paraguay y sobre el norte argentino, un camino diferente para las artes tradicionales que han hallado un refugio abrazado a sus raíces más profundas.

En términos de desarrollo para la música, Yanel ha ofrecido al arte folclórico, en palabras de grandes compositores y folcloristas jóvenes de Brasil, una concepción nueva sin agente similar.

-M.: En torno a la estética y la poética del chamamé, aquí también se ha dicho: el chamamé es el silbido del río, es el silbido del pastizal, es el canto de las aves... en Mburucuyá es expresión del terruño, es la esencia. Nosotros ya nos encontramos hace casi un siglo de las primeras grabaciones de chamamé. Ud. como maestro, como intérprete, compositor, ¿cómo se siente dentro de este género?
-LUCIO YANEL: Todas esas definiciones que han dado ya, y algunas que otras personas te puedan dar, son todas válidas, correctas. Para mí, el chamamé es el alma del campo. Lo que pasa es que las nuevas generaciones lo van haciendo de acuerdo al habitar que están teniendo, de donde vienen. Pero bueno, no interesa, cada uno se expresa con el lenguaje con el que aprende, con el lenguaje que le toca vivir. Entonces, para mí el chamamé es un sentimiento muy fuerte, pero un sentimiento muy fuerte del pueblo. Tanto que este festival te da la pauta de eso, te da la respuesta. Veinte mil personas sentados ahí para escuchar cincuenta mil chamamés por treinta artistas, y no se mueve nadie, es porque el chamamé es el alma del pueblo manifestándose. Yo concuerdo con eso y como te digo, yo me sumo de la manera que puedo.

-M.: Algunos artistas, también, sobre el escenario, nos dicen: nosotros requerimos del público que vuelva a la nación chamamecera. Eso es algo, quizá, que aflora con el sapucay. Precisamente, se refieren a los ritos del chamamé, y observan críticamente que este grito que es canto sea reclamado desde el escenario, lo desean espontáneo, abierto, iluminado.
-LUCIO YANEL: El sapucay son varios sapucay. Eso de solicitar el sapucay me parece a mí que no. Me parece a mí, no que no sea correcto, sino que es preciso saber que el chamamé es una expresión espontánea del alma. Existen sapucay tristes, existen sapucais que te muestran la alegrìa, que te muestran el retobado, que te muestran la invitación para la pelea... es decir, varios sapucais hay en el chamamé. Entonces, decir "¡a ver un sapucay!" es forzar el sapucay. No. Si él tiene ganas lo va a soltar, si se siente tocado, si tiene esas ganas. Él va a soltar un sapucay. Ya sea con “La Calandria”, que es un tema romántico, y de alto nivel en melodía, introspectivo, prácticamente. Si él se siente tocado él suelta un chamamé. Un sapucay suelta de emoción. Yo no le puedo pedir nada. Que él se manifieste de la manera que él siente, con respecto a mi arte. Ojalá, cuando uno sube al escenario, ojalá que les guste. En mi trabajo, en el concierto de guitarra dentro del chamamé, es un trabajo de mucha soledad, de mucho estudio, de mucho trabajo, es para venir y, en quince minutos, entregar el pueblo aquello que a vos te parece que sabés hacer. Si al pueblo le gusta, él se va a manifestar. Yo no les pido nada, al contrario, pido que sepa disculparme si cometí algún error. Eso sí pido.

CHAMAMÉ, ESENCIA DEL HOMBRE DE CAMPO

-M.: ¿Cuál es el deseo de Yanel para el futuro del chamamé?
-LUCIO YANEL: El deseo es un deseo que se cae de maduro. Todas las músicas o formatos musicales, que atraviesan por etapas de moda o que son propulsadas o impresionadas por la parte mediática, por el comercio, por el negocio. El chamamé no, el chamamé es como la Virgen de Itatí. ¿Quién le va a discutir a la Virgen de Itatí que ella es una Virgen? Nadie. Bueno, el chamamé es igual. Bueno. Podrán venir modismos, formas de hacer, de acuerdo a la gurisada, de cómo venga manifestándose, pero el chamamé tiene su esencia. Esa esencia, su raíz, es la raíz de campo, del hombre simple, del trabajador, del laboreo, de aquel que está abriendo los surcos de una patria como es la nuestra. El chamamé es esencia del hombre de campo. Y eso no va a morir nunca. Va a estar presente siempre.