Corrientes, viernes 28 de febrero de 2020

Cultura Corrientes
ACORDEÓN DE LOS ALONSITOS CON MOMARANDU.COM

Ariel Báez: "Creo en la universalidad de la música y en que el chamamé es parte de ese universo"

22-01-2020
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(Por Facundo Sagardoy para momarandu.com) "Con batería, con letras, sin letras, instrumental, con acordeón, sin acordeón, con varones, con mujeres, somos una sola nación chamamecera y esperemos estar siempre juntos y difundir nuestra música en todo el mundo", dice a momarandu.com Ariel Báez, acordeón de los Alonsitos.

Ariel Báez nació en Corrientes capital el 12 de noviembre de 1975, y hace treinta y cinco años integra Los Alonsitos. Por su ímpetu, creatividad y "agite" infatigables, hoy, con casi cuarenta y cinco años, se ha convertido en uno de los músicos de chamamé más elogiados por la generación de jóvenes chamameceros que ha subido a desplegar repertorio en el Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola durante las galas de la Fiesta Nacional del Chamamé en sus últimas tres ediciones.

Su obra musical se extiende por más de ciento cuarenta canciones, propias y de grandes maestros y compositores, grabadas en vivo y en estudio, en los discos “La nueva sangre del chamamé”, “Notables 91”, “La voz de la sangre”, “Raíces con vuelos”, “Industria correntina”, “Un chamamé y un carnaval”, “De ida y vuelta”, “Dejate querer”, “Origen”, “Paisaje interior”, ”¡Los Alonsitos Vivo!" y "De Plata". En este último, tambièn en letras dentro de las composiciones "Te recuerdo" y "Si ya no estás".

A lo largo de su carrera, su composición se ha desplegado y registrado con notable sutileza y versatilidad sobre la lírica y música de Mario Bofill, Marily Morales Segovia, Mario Millán Medina, Carlos Gardel, J. Razzano, F. Brancatti, Ernesto Montiel, Osvaldo Sosa Cordero, Ramón Ayala, Prudencio Jiménez, Julio R. Chapo, Pedro De Ciervi, Teresa Parodi, Roberto Galarza, Fernández Guerro, Julián Zini, Tito Gómez, Sheridan, Gómez, Cáceres, y los inseparables Marco Roselli y Marcelo Roselli, entre otros compositores, además de sobre su propia letra.

Entre entrevistas, momarandu.com hablo con él en el carril de acceso al Osvaldo Sosa Cordero, a pocos pasos de más de diez mil personas reunidas dentro del Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola, minutos antes de que subiera invitado al escenario a compartir un homenaje a Mario Bofill en la 30º Fiesta Nacional del Chamamé.

MOMARANDU.COM. Ariel, han pasado sólo tres lunas y el debate ya se ha abierto. Los maestros comienzan a dejar algunas definiciones dentro del Anfiteatro acerca del ñanderekó chamamecero. Algunas de ellas: "Tilo" Escobar: "¡Qué sería del chamamé sin el acordeón!"; Dimotta: "el acordeón en el chamamé es un color primario"; Spasiuk: "el ñandereko es nuestra vivencia"... Tu ñanderekó ¿cómo se expresa?
-ARIEL BAEZ: Creo que, para nosotros, hablo a título personal y a título de los Alonsitos, nuestro Ñandereko ha sido en estos 35 años de carrera el compartir este camino con grandes amigos. He compartido y arrancado esta carrera de treinta y cinco años con ocho años, desde el cual he sentido y nos hemos sentido motivados por distintos artistas, en mi caso, para el acordeón, por Raúl Barboza, en el caso de nosotros como grupo, por Los Chalchaleros, por Imaguaré, y creo que hoy nos toca compartir desde otra instancia, nos toca compartir con amigos y, pero ya, en una especie de padrinazgo artístico. Por eso creo que nuestra manera de ser dentro del chamame ha sido siempre el compartir y el disfrutar arriba del escenario de cantar con artistas que admirábamos y con los que hoy tenemos la posibilidad de subir al escenario con ellos, como Mario, como Imaguaré, como Teresa Parodi, y hoy nos toca, también, compartir con chiquitos en la peña de los Alonsitos, que recién está dando sus primeros pasos, y tratamos de que esa motivación que puedan sentir ellos al cantar, hoy por hoy, con nosotros, genere un futuro promisorio y genere esa motivación para seguir, de alguna manera, haciendo crecer a nuestra música.

"En cuanto a lo técnico, el chamamé, a los instrumentos, y demás, me parece que soy un poco más abierto con el tema. Creo que el chamamé en sus comienzos no llevaba acordeón, después sí. Creo que en sus comienzos el chamamé no llevaba batería y bajo y ahora, en algunas orquestas sí. Me parece que hay veces en las que se confunde la palabra auténtico, me parece que lo auténtico es lo que uno siente, y no corresponde y no tiene nada que ver directamente con los instrumentos con los cuales se pueda pintar un género musical, y creo en la universalidad de la música, me siento identificado con la música universal, y creo que el chamamé es parte de ese universo", afirma Báez.

DIFUNDIR EL CHAMAMÉ, SU MEJOR DEFENSA
Ariel dice que, para él, el verbo “defender” no expresa la tarea en la que debe incursionar el ser chamamecero dentro del universo musical. En su lugar, propone sumergirse en el mundo que entrama la diversidad de la música presente y "difundir" la obra nueva y de los grandes maestros.

-M.: Jensen, antes de irse nos dice, acá, en esta Fiesta, que "somos custodios de la esencia"; Papi Miño que hay que "tener cuidado" en la composición del conjunto, de la obra, pero su advertencia ya no va hacia ustedes, sino hacia los más jóvenes, a los que recomienda aprender, cuando menos, sobre instrumentos básicos, para que continúen a las miles de composiciones que reúne el chamamé; "Tilo" Escobar, que si tuviera que ser custodio como dice Jensen, diría que "aunque se toque con lo que sea, se hace chamamé..."
-ARIEL BAEZ: La palabra defender me parece fuerte, me parece, en la actualidad, que alguien o algo nos estuviera atacando...y no lo veo así. Mi palabra es la de difundir, difundir nuestra música, no defender, difundir.

-M.: Este es un arte folclórico que alimenta mucho más que música, también alimenta danza y es pilar fundamental de una cultura tradicionalista. Algunos componen para que se baile, otros componen para que se cante. ¿Qué te inspira en la composición?
-ARIEL BAEZ: A nosotros, siempre, en las composiciones, nos han inspirado las cuestiones que tienen que ver con las vivencias. Hoy por hoy, el chamamé se va haciendo mucho más urbano, porque hace años atrás, era más la gente de campo la que hacía chamamé. Hoy Corrientes se ha transformado en una pequeña urbe en la cual las vivencias son distintas. Hay muchos chamameceros que son de Provincia de Buenos Aires, que también es una gran urbe. Y esto va cambiando, y va evolucionando el tema de las composiciones de las letras. Nosotros, siempre, nos hemos llevado las vivencias y, sin dudas, muchas de las canciones que componemos tienen que ver con eso.

UNA SOLA NACIÓN CHAMAMECERA
Por último, Ariel dedica a unas palabras a la multitud argentina, paraguaya, brasilera y de países europeos, reunida dentro del perímetro del Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola sobre y bajo el escenario, en busca de revitalizar su ñandereko con el arte chamamecero, y la convoca a recordar que toda junta, unida, es una sola nación chamamecera.

-M.: Antes de terminar ¿qué podemos decir al pueblo chamamecero que se reúne noche tras noche en el Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola, mientras aún quedan cinco lunas para disfrutar?
-ARIEL BAEZ: El mensaje es que puedan disfrutar de estas noches chamameceras, sobre todo con muchas ganas de vivir nuestra música. Hay para todos los estilos, hay para todos los gustos. Somos una sola Nación chamamecera. Esto es algo que quiero dejar en el mensaje, somos solo una nación chamamecera. Con todo. Con batería, con letras, sin letras, instrumental, con acordeón, sin acordeón, con varones, con mujeres, somos una sola nación chamamecera y esperemos estar siempre juntos y difundir nuestra música en todo el mundo.

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