Corrientes, viernes 24 de enero de 2020

Sociedad Mundo
FLOTA RUSA DEL NORTE

Se incendió el Almirante Kusnetzov, el único portaaviones de Rusia

13-12-2019
COMPARTIR     
El portaaviones ruso Almirante Kuznetsov, el único que posee el país, se incendió este jueves en el puerto de Murmansk, donde desde hace dos años se encuentra recibiendo mantenimiento. El siniestro dejó al menos diez heridos.

“Nueve pacientes se encuentran en estado de gravedad moderada y un décimo herido está grave”, informaron desde el gobierno regional a la agencia local Interfax. Previamente, la Flota del Norte de la Armada rusa informó de al menos dos militares heridos durante las labores de extinción del fuego en el portaaviones.

De acuerdo con la agencia RIA Novosti, que citó a una fuente dentro del astillero Zvezdochka, el fuego comenzó en forma accidental durante una operación de soldadura en la cubierta del buque.

En total, había más de 400 personas trabajando a bordo cuando comenzó el incendio, indicó la agencia TASS. Mientras que Interfax reportó que el área afectada tenía unos 600 metros cuadrados.

Los bomberos estaban combatiendo las llamas, y una gran columna de humo, producto de la quema de combustible, podía verse a la distancia. “La situación es bastante grave. Continúan las labores de extinción y la lucha por la supervivencia del buque”, dijeron fuentes no identificadas a Interfax.

El Almirante Kuznetsov fue botado en 1985, en tiempos de la Unión Soviética, y es actualmente el buque insignia de la Marina Rusa. Las reparaciones actuales son las primeras de gran envergadura que se practican sobre el buque desde 1997.



Se esperaba que estas tareas de mantenimiento, iniciadas en 2017 en el puerto de Murmansk, sobre el Mar de Barents, en el norte, terminaran en 2020 y que la nave volviera a entrar en servicio en 2021, aunque no estaba claro si estos plazos serán cumplidos tras el incendio.

Se trata del único portaaviones que Rusia mantiene en servicio, y antes de ingresar a puerto había participado en operaciones militares en el mar Mediterráneo en apoyo del dictador Bashar al Assad, en la guerra civil que arrasa con Siria desde 2011.

Aunque la comunidad internacional considera que el buque de 55.000 toneladas, propulsado por motores convencionales, dotado de una cubierta con tres pistas de aterrizaje y una flota de cazabombarderos y helicópteros, es un clásico portaaviones de tamaño medio, Rusia lo clasifica como un “crucero portaaviones pesado”.

Esto significa que la nave, a diferencia de los portaaviones desplegados por Estados Unidos, Reino Unido y Francia, está diseñada para llevar menos aviones que sus pares occidentales, pero intenta compensar con una batería de misiles antibuque P-700 Granit, como los comúnmente utilizados por destructores y cruceros para combatir con otras naves de superficie.

En comparación, el portaaviones estadounidense de la clase Gerald R. Ford, el más moderno de la flota de ese país entrado en servicio en 2017, tiene un desplazamiento de 100.000 toneladas, un reactor nuclear para su propulsión y un complemento de más de 75 aviones. Aunque no cuenta, por diseño, con armamento contra buques, función que delega en sus escuadrones aéreos.

El Almirante Kuznetsov fue lanzado en 1985 y entró en servicio en 1990. Su buque gemelo, el Riga, fue bautizado en 1988 pero la caída de la URSS impidió que pudiera ser completado e ingresado en la flota rusa. Tras un largo derrotero, fue vendido a China, que finalmente lo puso en servicio en su marina en 2012, con el nombre de Liaoning.

Este diseño de la era soviética persiste aún en una tercera nave, el portaaviones Tipo 001A, copia del Liaoning, construida en astilleros chinos y que este año comenzó su período de pruebas. Pero tanto en el Tipo 001A como en el Liaoning las autoridades chinas han decidido no montar baterías de misiles antibuque.

Fuente: Ipro