Corrientes, domingo 19 de septiembre de 2021

Cultura Corrientes
MÁQUINAS DEL SIGLO XV ATRAPAN A LOS CORRENTINOS

Réplicas de Da Vinci cautivan miles de miradas en la 9° Feria del Libro de Corrientes

16-07-2019
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(Por Facundo Sagardoy para momarandu.com) Réplicas de máquinas que imitan el movimiento del cuerpo humano y el movimiento de los animales, hasta armas y fabricaciones militares creadas por Leonardo Da Vinci en el siglo XV han cautivado la mirada de miles de personas en una muestra excepcional abierta al público en la 9° Feria del Libro que transcurre en la Ciudad de Corrientes hasta el 21 de julio.

"No podemos creer lo que estamos viendo. Paso a paso las piezas se vuelven más complejas hasta que la muestra termina con un puente móvil tamaño miniatura, muchas máquinas que hoy son de uso convencional, y que, quizá, muchos de nosotros conocemos por otros nombres, de otros creadores, a los cuales nunca habíamos oído asociados a Leonardo Da Vinci", dijo, admirado, a momarandu.com un visitante de la muestra en la Sala Da Vinci.

Los inventos del genio italiano que, según la asociación que los ha traído hasta esta feria, han pasado ante a la mirada de más de ocho mil personas sólo en cuatro días, fueron construidos por el ingeniero argentino, cordobés, Juan Carlos Zampieri, a partir de un hobby que inició hace más de una década, y que comenzaron a ser expuestos masivamente en 2017, luego de que las partes giraran individualmente por las sierras de Córdoba.

Desde el 12 de julio, sus máquinas, construidas en base a sus propias interpretaciones del Código Da Vinci, son presentadas incesantemente en tandas de hasta tres grupos compuestos por hasta veinte personas, junto al auditorio central de la 9° Feria del Libro de Corrientes, y se han convertido en la principal atracción del evento, donde también puede apreciarse un escenario teatral y musical, un encuentro de muralistas y otro de escultores a cielo abierto y compartir una feria de emprendedores, junto a una agenda que integra decenas de presentaciones de libros y escritores en todos los géneros literarios.

"Nosotros vinimos con los chicos porque esto no ocurre dos veces, seguramente vamos a tener que ir a Córdoba para ir a verlos de nuevo, pero, por suerte, llegamos a tiempo. Todos entramos muy emocionados y salimos muy, pero muy felices, porque esto nos encanta. Sabíamos que la muestra era muy buena, pero lo que encontramos fue impresionante. Algunas de las piezas que nos mostraron son máquinas que, tranquilamente, pueden ponerse en movimiento, y que muestran cómo mucho de lo que usamos hoy, estructuralmente, no ha cambiado en casi nada", dijo otro visitante a este diario.

"Yo me voy fascinado, y te diría más, vine exclusivamente a ver esto. Voy a ver libros, y a oír algo más, quizá vuelva a venir, con algunos amigos, para que no se lo pierdan. Pero venía con una idea y me voy con una confirmación: Da Vinci fue un genio. Lo que más me impacta de él es que si agregaras uso de combustible a la máquina renacentista, estarías en la máquina post renacentista, en el inicio de la era industrial, el vapor y todo eso, pero las formas con las que la energía se conduce a través de los cuerpos es idéntica. Sólo que él no usaba contaminantes. Pensaba en la energía, pura, y en cómo circula, en su fuerza y en su capacidad creativa o destructiva. Me voy con esa confirmación. Un verdadero visionario", expresó otro visitante.

La primera vez que la colección de Zampieri fue vista lo fue en la Casa Museo de Mujica Láinez, en La Cumbre, Córdoba, luego en el Hotel Edén, de  La Falda. Al poco tiempo, fue expuesta en el Museo Provincial de Ciencias Naturales Dr. Arturo Umberto Illía, destacada por su singularidad ante más de cinco mil personas con el nombre del genio renacentista en su título: "Leonardo Da Vinci, Máquinas en Acción".

AIRE, AGUA, TIERRA, FUEGO Y MECANISMOS, ELEMENTOS EN EL GENIO DEL VISIONARIO RENACENTISTA

La exposición contempla una serie de máquinas de madera tomadas de los diseños que Leonardo Da Vinci plasmó en sus códigos. Se trata de la reproducción de treinta y cinco bocetos de los más de seis mil diseños que el hombre del Renacimiento alguna vez soñó.

Se encuentra dividida en cuatro elementos: Aire, Agua, Tierra, Fuego y Mecanismos. En cada sección se pueden descubrir maquinarias complejas que buscaron dar solución a temas como la hidráulica, el trabajo y la guerra. De las piezas más conocidas, destaca el puente giratorio, producto de los estudios urbanísticos del genio renacentista que, a través de una serie de mecanismos, puede girar noventa grados permitiendo el paso de embarcaciones o aislando a la ciudad en caso de guerra. También el tornillo de Arquímedes, que permitiría transportar agua desde lo más profundo de los pozos hasta grandes alturas, con un esfuerzo mínimo.

Agrupados en el elemento Tierra, destacan el odómetro, un dispositivo que mide distancias, y la máquina para fabricar espejos cóncavos. Dentro del elemento Fuego, y pese a ser Da Vinci pacifista, aparecen piezas como catapultas, carros con guadañas, y el prototipo de un tanque de guerra. La fascinación del artista por el vuelo de los pájaros lo llevó a plasmar en sus Códigos la antesala de lo que serían el helicóptero o el paracaídas.

También se encuentran en exposición la imprenta, el reloj, el puente giratorio, el tambor mecánico, la catapulta y la ametralladora.


Imprenta. 

El modelo de imprenta de Leonardo Da Vinci consiste en un pequeño conjunto de maderas unidas englobando una sola pieza y no se requiere pegamento. El modelo también muestra la mecánica que diseñó Leonardo para operar la imprenta.


Reloj

A diferencia de otros en su época, el modelo de reloj de Leonardo se basó en dos mecanismos separados: uno para los minutos y otro para las horas. Cada uno estaba compuesto de pesos, artes y arneses elaboradamente conectados. El reloj, también, tiene un dial para seguir la pista de fases de la luna.


Paracaídas

"Si un hombre tiene una tienda hecha de lino, cuyas aberturas han sido todas taponadas, y será doce braccias (unos 23 pies) de ancho y doce pulgadas de profundidad, podrá arrojarse desde cualquier gran altura sin sufrir ningún daño", había dicho Da Vinci.

Su diseño, es el de un dosel triangular en lugar de redondeado, a diferencia de los actuales. 

LEONARDO DA VINCI, EL HOMBRE MODERNO DEL SIGLO XV

Leonardo di Ser Piero da Vinci nació en Italia, el 15 de abril de 1452 y murió en el Castillo de Clos-Lucé, Francia, el 2 de mayo de 1519. Fue arquitecto, escultor, pintor, inventor, músico, ingeniero y el hombre del Renacimiento por excelencia.


Leonardo da Vinci, “Autoretrato” (1515)

Humanista de primera línea. Es considerado como uno de los más grandes pintores de todos los tiempos y quizá la persona con más variados talentos de la historia. Poseía una gran capacidad de observación lo que le valió no sólo a su obra artística sino también a otros temas que estudió como la física (principalmente la mecánica), la música o el naturalismo (ahora biología), un gran realismo y una naturalidad sobresaliente.

Sus primeros bocetos eran de tal calidad que tan pronto como su padre los mostró al pintor Andrea del Verrocchio, éste tomó al joven de catorce años como aprendiz en su taller, ya frecuentado por futuros artistas de la talla de Botticelli, Ghirlandaio, Perugino e Lorenzo di Credi. Así lo dice Vasari, referido al año 1462; no obstante, el ingreso de Leonardo en el taller de Verrocchio fue posterior, encontrándose como aprendiz en ese taller en 1469 o 1470.

El 8 de abril de 1476 se presentó una denuncia anónima contra diversas personas, por sodomía consumada con un diecisieteañero. Aunque había cierta tolerancia hacia la homosexualidad en la Florencia de la época, la pena prevista en estos casos era severísima, directamente morir quemado. Además de Leonardo, entre los otros acusados estaban Bartolomeo di Pasquino y sobre todo Leonardo Tornabuoni, joven vástago de la potentísima familia florentina de los Tornabuoni, emparentada con los Médicis. Según algunos estudiosos fue la implicación de este último lo que jugó a favor de los acusados. El 7 de junio, la denuncia se archivó y los imputados fueron todos absueltos.

Para la primavera y el verano de 1482 Leonardo se encontraba en Milán, una de las pocas ciudades en Europa que superan los 100.000 habitantes, en el centro de una región populosa y rica. Decidió establecerse en Milán al darse cuenta de que los poderosos señores tienen siempre necesidad de nuevas armas para la guerra interna, y consideraba que sus proyectos en la materia eran dignos de ser considerados por el ducado de Milán, aliado de los Médicis.

Es en Milán donde Leonardo escribió la llamada carta de recomendación a Ludovico el Moro (en realidad, sintiéndose inseguro sobre su modo de expresarse, la hizo escribir por un llamado «hombre cultivado»), conservada en su Códice Atlántico. Describe ante todo sus proyectos de aparatos militares, de obras hidráulicas, de arquitectura, y sólo al final, de pintura y escultura. El duque se maravilló ante la amplitud de los conocimientos y habilidades de Leonardo: pintura, dibujo, mecánica, ingeniería militar y ciencias naturales. Podía hacer esculturas en mármol, bronce o terracota. También pequeños cañones (bombardas), trazar caminos y construir portones.

En el año 1502, entró al servicio de César Borgia, hijo del papa Alejandro VI, como arquitecto e ingeniero, siguiéndolo en las guerras por Romaña; en agosto estuvo en Pavía, e inspeccionó las fortalezas lombardas de César. En Forlì conoció a Caterina Sforza, a la que algunos consideran que pudo ser el modelo de la Gioconda. También pasó por Cesenatico.

El 28 de abril de 1509 escribe haber resuelto el problema de la cuadratura del ángulo curvilíneo y al año siguiente estudió anatomía con Marcantonio della Torre en la universidad de Pavía.

Partió de Milán con dirección a Roma el 24 de septiembre de 1513, junto con sus alumnos Melzi, Salai, un tal Lorenzo y el Fanfoja. Se alojó en el Vaticano, en un estudio del Belvedere, bajo la protección de Juliano II de Médicis, hermano del papa León X.

En Roma comenzó a trabajar en un viejo proyecto de espejos que utilizan los rayos de sol para calentar una cisterna de agua. Tuvo, no obstante, dificultades con los trabajadores alemanes, especialistas en espejos. Se cree que fueron ellos quienes estaban detrás de una carta anónima en la que se lo acusaba de brujería.

En ausencia de la protección de Giuliano de Médicis y teniendo enfrente una situación preocupante, Leonardo se vio constreñido, una vez más, a marcharse. Esta vez había decidido abandonar Italia. Era anciano.

Leonardo falleció el 2 de mayo de 1519, en la mansión o castillo de Clos Luce, en Francia.

Para entonces, Francisco I se había convertido en un amigo muy cercano de él.


La muerte de Leonardo da Vinci (1818) Jean Auguste Dominique Ingres

Vasari recoge que el rey sostuvo la cabeza de Leonardo en sus brazos al tiempo que moría, aunque esta historia, amada por los franceses y representada por Ingres en una pintura romántica, parece más una leyenda que realidad.

Vasari también dice que en sus últimos días, Leonardo pidió que un sacerdote recibiera su confesión y diera extremaunción.

De acuerdo a sus deseos, sesenta mendigos siguieron su ataúd.

Da Vinci fue enterrado en la capilla de Saint-Hubert en el Castillo de Amboise.

Cincuenta años más tarde, violada su tumba, sus despojos se dispersaron en los desórdenes de las luchas religiosas entre católicos y hugonotes.